sábado, 12 de octubre de 2013

Ficha 1: Introducción a la Historia.

¡Hola queridos y queridas alumnos y alumnas! como os dije he intentado colocar aquí las fichas básicas para el próximo examen.

Os dejo material suficiente para este fin de semana. No he podido acabarlo porque al final a mi madre si la operaron... que desajuste.

Bueno, lo que os interesa, en esta entrada va la ficha sobre el tema introductorio de Historia. Y en la siguiente entrada irá la primera parte del repaso de la Edad Moderna.


Copiarla de la entrada, abrir un documento word y pegarla... luego imprimirlo y estudiarlo.

Suerte...

FICHA TEMA INTRODUCTORIO

1.- Qué es la Historia? Es la ciencia que estudia los acontecimientos del pasado de los que el hombre es protagonista y luego los explica y expone.

2.- Para qué sirve la Historia?
ü  Para conservar y desarrollar, de una manera ordenada, la memoria colectiva, la experiencia del hombre en sociedad. Es una suma de saberes.
ü  “Saber para prever” es decir, saber lo que no hay que hacer, conocer el pasado para evitar volver a cometer los errores que se han producido a lo largo de la Historia y
ü  aprender de ellos.
ü  Saber Historia para así, conociendo nuestro pasado, comprender nuestro presente. Muchos problemas actuales tienen hondas raíces históricas: nacionalismos, latifundismo, guerra palestino-israelí…

3.- ¿Qué son  las fuentes históricas y  cuál es su importancia?
Para estudiar el pasado (hacer Historia) es necesario observar, leer e interpretar los restos que han dejado los seres humanos. Estos restos son las fuentes que estudian los historiadores para hacer la Historia.
Las fuentes pueden ser muy diversas:
§  materiales: edificios, objetos, obras de arte, huesos…
§  Textos de distinto tipo: literarios, jurídicos, geográficos, legislativos…
§  Testimonios orales de las personas que protagonizaron un suceso o que vivieron en una época.

4. Clasificación de las fuentes históricas
ª  Primarias: cuando nos dan información directa de una época
ª  Secundarias: cuando la información que nos da sobre una época procede de otras fuentes.

5. Contar años (Cronología)
Los historiadores tienen que fechar de la manera más exacta posible las fuentes que están estudiando, es decir establecen una cronología. Sólo así es posible agrupar los acontecimientos y objetos que pertenecen a una misma época o situarlos en la sucesión correcta.
Agrupamos los años de la siguiente manera
- 10 años: una década
- 100 años: un siglo 
- 1000 años: un milenio
En la actualidad el sistema de medida más utilizado en la mayor parte del mundo es la era cristiana. Según este sistema, el año 1 coincide con el nacimiento de Jesucristo  Todo lo que sucedió antes pasó antes de Cristo (a.C.) y lo que sucedió después pasó después de Cristo (d.C.)

6.-  División de la Historia
Aunque la Historia no se puede dividir, pasa como en nuestra vida, lo mismo que ésta la dividimos en infancia, juventud… para así situar mejor los acontecimientos, la Historia la dividimos en etapas para su mejor estudio y comprensión. Actualmente la dividimos en:
ý  Prehistoria: etapa de la Historia que comprende desde la aparición del hombre sobre la tierra (hace unos 5 millones de años) hasta la aparición de la escritura (4000 a.C.)
División:
• Paleolítico: (5000000- 8000 a.C.) nómadas, primeros útiles, aparición del fuego
• Neolítico: 8000 a.C.- 5000 a.C.) sedentarios, agricultura y ganadería
• Edad de los Metales (5000 a.C.- hasta la aparición de la escritura. Se suceden la edad del cobre, la edad del Bronce y la edad del Hierro).
ý  Edad Antigua: comprende desde la aparición de la escritura (4000 a.C.- caída del Imperio Romano 476 d.C.) Comprende entre otras épocas o civilizaciones: Civilización egipcia, Civilizaciones mesopotámicas, Civilización griega y Civilización romana
 ý Edad Media: comprende desde la caída del Imperio Romano (476 d.C.- hasta el descubrimiento de América (1492) o la caída de Constantinopla en manos de los turcos (1453). Comprende entre otras:  el Islam, el Imperio bizantino y en Europa: feudalismo, aparición de las ciudades, capitalismo, burguesía…
ý  Edad Moderna: comprende desde el descubrimiento de América (1492) hasta la Revolución Francesa (1789): desarrollo de la burguesía, capitalismo, absolutismo, sociedad estamental, sociedad agraria…
ý  Edad Contemporánea: Comprende desde la Revolución Francesa (1789) hasta nuestros días: al principio de esta época se sitúan los orígenes del mundo moderno: liberalismo, democracia, sociedad de clases, revolución industrial…

Conceptos: definir y situar en el tiempo: Prehistoria, economía depredadora, Neolítico, nómada, sedentario, homínido, homo sapiens,  faraón, civilización fluvial, civilización urbana, democracia ateniense, polis, civilización romana, sociedad esclavista, Islam, Al Andalus, Mahoma, feudo, burgos, gremio, sociedad estamental, arte románico, arte gótico, vasallaje.


viernes, 4 de octubre de 2013

Noticia 1 Curso 2013-2014: Una tragedia más y van....

Tras la tragedia llega la lucha política
Hasta el momento se han recuperado 111 cuerpos, según las últimas cifras facilitadas por el Ministerio del Interior
El jueves por la mañana, mientras seguían flotando cadáveres en las aguas de Lampedusa y ya se sabía que los inmigrantes muertos podían contarse por centenares, la alcaldesa de la isla, Giusi Nicolini, envió un mensaje de auxilio al primer ministro, Enrico Letta: “Venga aquí a mirar el horror a la cara. Venga a contar los muertos conmigo”. Letta, sin embargo, prefirió viajar ayer al santuario de Asís para asistir en primera fila a una misa del papa Francisco. La alcaldesa Nicolini recibía, pues, la misma respuesta que cuando, el pasado mes de febrero, envió una carta a la Unión Europea preguntando: "¿Cuán grande tiene que ser el cementerio de mi isla?". El silencio, un silencio incómodo, a veces maquillado de promesas o acusaciones cruzadas, para no admitir que el drama continuo de la inmigración nunca estuvo entre las prioridades del Gobierno. Ni del de Italia -con y sin Silvio Berlusconi-- ni del de Europa.
El día amargo de después de la tragedia estuvo cargado de testimonios. Se pueden dividir en dos grupos. En el primero caben las declaraciones que hicieron los dirigentes políticos italianos para acusarse entre sí -los xenófobos de la Liga Norte sostienen que la culpa del naufragio es de una política demasiado blanda con los africanos- o para echar la culpa a Bruselas de dejar a Italia vendida ante la avalancha de inmigrantes. El vicepresidente del Gobierno y ministro del Interior, Angelino Alfano, llegó a retar a la Unión Europea (UE) a que asuma sus responsabilidades: "En la historia no ha habido nunca un Estado, una unión de Estados, que no se haya hecho cargo de la responsabilidad de proteger sus fronteras. Un Estado que no protege sus fronteras no es un Estado: Europa debe decidir si ser o no ser".
Además de las declaraciones peligrosas -de la Liga Norte-o retóricas -de Alfano--, hubo quienes como el presidente de la República, Giorgio Napolitano, llamaron a "la reflexión sobre esta vergüenza" y quienes, como el presidente del Senado, Pietro Grasso, apostaron por suavizar una ley de seguridad que, al considerar delito la inmigración, actúa también contra quienes ayudan a los náufragos en apuros. A partir del testimonio de algunos supervivientes, que aseguran que tres barcos pesqueros pasaron cerca del naufragio y no atendieron sus llamadas de socorro, se especula con que el miedo a las represalias de la llamadaley Bossi-Fini pudo agravar aún más la tragedia de un barco en llamas en medio de la noche.
En resumen, declaraciones. Palabras predestinadas a caer en el olvido. Más difíciles de olvidar serán los testimonios de algunos de los 155 supervivientes, casi todos jóvenes de entre 15 y 25 años, o de los pescadores que sí acudieron a su encuentro. Amina, de 20 años, dice: "Yo por suerte sé nadar, pero mucho de mis hermanos no". Cuando los periodistas le preguntan, temiéndose lo peor, si su familia también viajaba en el barco, la muchacha responde: "No, no estaban mis hermanos. Me refiero a los eritreos. Los eritreos somos todos hermanos. Ha sido terrible, hemos partido unos 500, pero ni siquiera había entendido que nuestro destino era Italia. En mi país vivía en el miedo". Otro náufrago, Dakarai, en apariencia más joven que Amina, explica a una periodista de La Stampa: "He tragado agua de mar mezclada con el carburante y ahora me quema la garganta, tanto que no puedo siquiera beber. La barca tenía una fuga de combustible, por eso se ha ardido: las mantas incendiadas por algunos muchachos para que nos vieran desde la isla ha alimentado el fuego por culpa de la pérdida de carburante. El incendio se ha provocado de repente, tremendo, la nave se ha inclinado y hemos caído al mar. Hemos estado así, empapados, mucho tiempo, dos o tres horas. Era terrible sentir todo ese frío, en la oscuridad, viendo flotar los muertos. Parecían como los muertos que vuelven de la guerra".
No solo el relato de lo supervivientes sobrecoge el corazón. También el de los pescadores que se afanaron desde el primer momento a ayudar a los náufragos o de recoger algunos de los 111 cadáveres encontrados -aún hay muchos junto al pecio hundido, de momento inaccesible por la mala mar--. Raffaele y Domenico Colapinto venían con el barco lleno de peces después de faenar 24 horas. "El primero que izamos a bordo tenía sobre unos 30 años, hablaba un buen italiano, tal vez fuese somalí. Nos ha dicho que eran al menos 450, que la mayor parte estaba sobre la nave. ¿Pero qué nave?, le preguntamos nosotros, ¡aquí no hay nada, estás solo!".
Luego, con las primeras luces del día, fueron apareciendo más, pero no sobre un barco que ya se había hundido, sino sobre las aguas. "El náufrago", cuentan Raffaele y Domenico, "se puso con nosotros a intentar subir a sus compañeros de viaje. Estaban todos cubiertos de gasóleo, se nos escurrían de las manos. He agarrado a una mujer, pero no conseguía retenerla y ha caído otra vez al agua. Yo le decía abrázate, abrázate, pero ella me miraba y no decía ni hacía nada, estaba agotada, ni siquiera conseguía flotar. Se ha hundido así, sin un grito, con aquellos ojos que me miraban…".

DIARIO EL PAÍS: PABLO ORDAZ Roma 4 OCT 2013 - 21:28 CET
Además de la ficha y los pasos de siempre debes hacer una reflexión lo más profudna posibles sobre los derechos humanos y la problemática de la inmigración.

viernes, 30 de agosto de 2013

Modelo examen de Septiembre 4º.- ASL. Diver

Aquí os dejo un ejemplo de cómo va a ser el examen de septiembre, tal y como os dije en las indicaciones que os dí en junio.

Espero que hayáis estudiado. Suerte.

DESCARGAR AQUÍ.

Enlace ESQUEMA ORACIONES COMPUESTAS

Aquí os dejo el enlace a un sencillo esquema sobre las oraciones compuestas. Este esquema os dejo que lo uséis en el examen.

DESCARGAR AQUÍ

Suerte. Paco H.J.

Modelo examen Septiembre.- 3º ASL.- Divers

Aquí os dejo un ejemplo de cómo va a ser el examen de septiembre, según las indicaciones que os dí en junio.

Buena suerte.

ABRIR AQUÍ

Enlace para practicar análisis de oraciones

Aquí os dejo un enlace para que practiquéis el análisis de oraciones. Faltan 3 días para el examen y ya sabéis que son dos puntos.

ABRIR AQUÍ

lunes, 24 de junio de 2013

Recomendaciones generales para recuperar ASL (Ámbito socio-lingüístico) de 3º y 4º de Diversificación

Aquí os dejo los enlaces en los que os podéis descargar los documentos que os he entregado sobre los contenidos y criterios de calificación de la prueba de septiembre. También os aparece el modelo de examen. Como os dije os los cuelgo en la web  porque seguro que cuando os pongáis a trabajar no sabéis donde los tenéis. 

A lo largo del verano os iré poniendo actividades para que repaséis. Podéis responderlas y enviármelas para que os las corrija y os las comente. 

También os pondré modelos de examen y test para que os autoevaluéis.

Por último, disfrutar del verano, estudiar o repasar una hora al día y veréis como aprobáis. 



RECOMENDACIONES SEPTIEMBRE  3º  DIVERSIFICACIÓN ASL- pincha aquí


RECOMENDACIONES SEPTIEMBRE  4º  DIVERSIFICACIÓN ASL- pincha aquí

martes, 18 de junio de 2013

La natalidad en España

Según el diario "El País", 19 de junio 2013

La crisis ahuyenta a la cigüeña
  • Desde 2008, el número de partos encadena una caída consecutiva de cuatro años
  • Hay menos mujeres en edad fértil y desciende la tasa de fecundidad
  •  Los expertos avisan sobre los riesgos del envejecimiento poblacional
  • La descendencia es un proyecto de futuro, y este no es halagüeño . Margarita Delgado, demógrafa
  •   Cada española tiene una media de 1,32 hijos y la tasa de reposición es 2,1
  •  Los países del sur de Europa son ahora los de natalidad más baja                                                 
  •   La fecundidad ha descendido más entre las extranjeras
  • La esperanza de vida femenina baja levemente, de 82,3 a 82,2 años

España envejece al compás de la crisis. El hundimiento del empleo, los salarios y las expectativas vitales se han traducido en un retroceso acelerado y constante de la natalidad. Desde 2008, el año en el que comenzó a notarse el impacto de la recesión, el número de nacimientos se ha desplomado casi un 13%, según los datos que hizo públicos ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE). Cada vez más mujeres españolas retrasan su maternidad (o incluso renuncian a ella) mientras la población inmigrante ya no compensa la caída del número de recién nacidos. Pero la culpa no es solo de la mala situación económica. Además, el segmento de población fértil (15-45 años) se reduce por la incorporación de generaciones cada vez menos numerosas.
En 2012 nacieron en España 453.637 niños, un 3,9% menos que el año anterior. La caída es notable, pero muy inferior a la que se registra desde 2008 (el 12,8%), cuando la cifra alcanzó los 519.779 bebés. La tendencia a la baja es sólida, ya que se ha mantenido a lo largo de los últimos cuatro años, como refleja el documento Movimiento natural de la población e indicadores demográficos básicos del INE. “Tener un hijo es un proyecto de futuro y en estos momentos, el futuro no es muy halagüeño”, razona a modo de explicación la demógrafa Margarita Delgado, del Instituto de Economía, Geografía y Demografía del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). De mantenerse esta inercia, especialmente en lo que se refiere a las bajas tasas de fecundidad (número de hijos por mujer), España se enfrenta a “un problema muy importante a medio y largo plazo” de envejecimiento, explica Juan Antonio Fernández Cordón, demógrafo y economista y ex miembro del Consejo Económico y Social.
De entre todos los motivos que explican el descenso de natalidad, la caída de la tasa de fecundidad quizás sea el más relevante. Y esta cifra no ha dejado de bajar desde 2008. El número de hijos por mujer ha disminuido de 1,44 en 2008, a 1,34 en 2011 y a 1,32 en 2012. Son cifras muy lejanas a la tasa de reposición (2,1 hijos) necesaria para mantener la población estable.
Para los demógrafos, la zona peligrosa en cuanto al reemplazo generacional comienza cuando se alcanza la tasa de 1,5 hijos y se mantiene a lo largo del tiempo. España lleva años en estos valores, aunque estuvo a punto de salir de ellos en los años anteriores a la recesión, cuando en 2008 se llegó a cifras de 1,44, gracias, en buena parte, a la inmigración.
Pero ahora se asoma a otro umbral aún más peligroso. Hay un término anglosajón que se refiere a sociedades con muy baja fecundidad: lowest low fertility (algo así como la fecundidad baja más baja), con tasas por debajo de 1,3 hijos por mujer, como apunta Delgado. Los últimos datos señalan que España se acerca cada vez más a esta categoría.
“Me extraña que no haya caído aún más la tasa de fecundidad”, explica Teresa Castro, del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC. La investigadora destaca como factor determinante en el retraso de la maternidad y la caída de la tasa de fecundidad el hecho de tener un empleo. Y no solo en el caso de los hombres, sino entre las mujeres. “Para tener un hijo, es necesario que el padre y la madre estén ocupados y tener cierta estabilidad, y esto es muy complicado hoy en día”, destaca.
En todas las crisis, es común observar cómo se aplaza el momento de tener descendencia, añade la investigadora, una circunstancia que tiene su impacto en la tasa de fecundidad y los nacimientos. En este caso, “todavía es pronto para ver si estamos frente a un descenso real del número de hijos o un retraso en tenerlos”.
Castro subraya la paradoja de que ahora son los países del sur de Europa (también del Este) los que tienen una de las tasas más bajas de fecundidad, frente a los del norte, cuando hace unas décadas sucedía todo lo contrario. En España, por ejemplo, en 1976, la tasa de fecundidad era de 2,8 hijos. En estos momentos, frente a los 1,3 hijos por mujer en España, en Suecia o Francia tienen 2, en el Reino Unido 1,8 y en Holanda 1,7. “Donde hay mayor empleo femenino, además de políticas de conciliación, hay más fecundidad”, añade.
“Ya teníamos bajas tasas de fecundidad antes de la crisis”, recuerda Fernández Cordón. Entre 2000 y 2004, se llegó a valores de 1,23 hijos por mujer. Entonces, España se enfrentó a este problema gracias al alud de inmigrantes que recibió a lo largo de la década pasada, especialmente en su primera mitad. En estos momentos, sin embargo, la situación es distinta. La inmigración está a la baja, por lo que ya no es capaz de compensar los efectos de la caída de nacimientos en las españolas, a pesar del elevado peso que sigue teniendo. De los 453.637 nacimientos registrados en 2012 en España, 86.945 fueron de madre extranjera, el 19,2% (en 2011 fueron el 19,5%).
Pero además, las mujeres de origen extranjero cada vez tienen menos hijos, debido no solo a los efectos de la asimilación sociocultural, sino también a la crisis. El descenso en la fecundidad entre 2011 y 2012 ha sido mayor entre este grupo —al caer de 1,58 hijos a 1,54— que entre las españolas, en las que ha bajado de 1,29 a 1,28 hijos. Si se toma con una perspectiva de diez años, se puede observar como la caída en el número de hijos entre las mujeres inmigrantes ha sido vertiginosa, ya que en 2002, tan solo diez años antes, la tasa media era de 1,86 hijos.
El escenario que dibuja la caída sostenida de la tasa de fecundidad es de un “problema de desequilibrio poblacional a medio o largo plazo, en 15 o 20 años”, si la situación no cambia, según Fernández Cordón. “Los datos hechos públicos ayer no son ninguna sorpresa”, añade Delgado, “y reflejan cómo se complica la estructura de la población y la relación cada vez más desfavorable entre la población potencialmente activa y la dependiente”.
¿Cómo se puede invertir esta tendencia? Fernández Cordón apunta a experiencias que se han vivido en los países que cuentan con mayores nacimientos por mujer. El caso de Suecia, en los primeros puestos de la clasificación europea, no le acaba de convencer a este demógrafo. Los incentivos económicos que ofreció este país a mitad de la década de 1990 dan resultados a corto plazo, señala. “Las parejas los aprovechan y, de hecho, hubo un subidón de fertilidad, pero al cabo del tiempo, las tasas volvieron a su cauce. Se adelantaron los nacimientos para aprovechar las ayudas y luego volvieron a bajar”. Por ello, este especialista prefiere los modelos basados en asistencia de forma continuada, como puede ser Francia. La clave, está, señala, en ofrecer servicios que permitan a los padres conciliar la atención a sus hijos con su vida laboral. Sobre todo en los primeros años de vida de los pequeños. “El gran problema está en los niños por debajo de los tres años, que necesitan cuidados permanentes”, apunta. “Hacer esfuerzos en materia de servicios así como cierta comprensión en el ámbito laboral mejora la conciliación; tener una familia no es solo una satisfacción personal, también es una aportación a la sociedad que se debe valorar”.
Además de la caída en el número de bebés que tienen las mujeres en España o los cambios entre las costumbres demográficas en la población inmigrante —no solo dan a luz menos niños, también los tienen a más edad— existen otros motivos que explican el descenso en el número de nacimientos.
El informe del INE alude a la progresiva reducción del segmento de mujeres en edad de tener hijos. La crisis de la natalidad de finales de la década de 1980 y principios de 1990 se está dejando sentir desde hace unos años. Las mujeres de estas generaciones son menos numerosas que las que están dejando de ser fértiles, por lo que no las reemplazan. De hecho, la porción de población femenina entre 15 y 45 años está en retroceso ya desde el año 2009.
Además de la natalidad, entre los indicadores demográficos básicos que aborda el informe del INE se encuentra la mortalidad. El informe destaca que año pasado murieron 405.615 personas, lo que representa un 4,6% más que el año anterior. Este incremento supone el mayor de la década, aunque en 2003 (con un 4,4% más de muertes que en 2002) y en 2005 (4,1% más que en 2004) se produjeron situaciones similares.
Los autores del trabajo explican la “evolución excepcional del número de defunciones” en un “incremento coyuntural de fallecidos en febrero y marzo”. En febrero de 2012, por ejemplo, hubo una mortalidad un 30% superior a la del mismo mes del año anterior. Josep Basora, presidente de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria, no se atreve a aventurar los motivos que podrían estar detrás de estos datos. “Para sacar conclusiones, habrá que esperar conocer los datos de causas de muerte [cardiovasculares, respiratorias, tumores...]”, apunta. “Hay algo que no sabemos explicar y debemos saber qué es”, añade Basora.
Existen otros datos del informe del INE que han llamado la atención a los especialistas, en este caso, a los demógrafos, y que tienen que ver con la esperanza de vida al nacer. Lo normal es que este valor suba algunos meses todos los años. Sin embargo, ha bajado ligeramente, al pasar de 82,3 años en 2011 a 82,2 en 2012. Entre los hombres, no hay cambios (79,3 años), pero entre las mujeres hay un leve retroceso (de 85,2 años a 85). “Yo hablaría de un estancamiento, es pronto para concluir que ha habido una caída en la expectativa de vida”, apunta Teresa Castro, “habrá que estar atento a la tendencia a largo plazo”. Delgado es de la misma opinión.

En 2003 también hubo una caída respecto a 2002 (de 79,8 años a 79,7), que no se mantuvo durante los años siguientes. Pero entonces, la sanidad pública española no había sufrido unos recortes que han supuesto una caída del gasto del 10% en los pasados tres años (6.700 millones de euros menos presupuestados). El tiempo dirá si la tijera tiene su reflejo en la esperanza de vida en España.